
Seguro que tienes un rincón en casa dedicado a tu botiquín, con el material de cura, y medicamentos de uso más común, así como medicamentos para tratamientos más específicos. Pero lo guardas al lugar más adecuado? Con las condiciones que requieren para mantener sus efectos? Están organizados de la mejor manera?
Estas y otros son preguntas a las que es conveniente saber responder para evitar errores, favorecer la adherencia al tratamiento y mirar de garantizar la seguridad y la máxima eficacia de los medicamentos en el momento de su presa.
CONSERVA LOS MEDICAMENTOS LEJOS DE LA HUMEDAD
Es muy habitual conservar los medicamentos en espacios de la casa como el baño y la cocina. Contrariamente al que se acostumbra a pensar, son lugares donde no es conveniente guardar tu botiquín. Estas estancias del hogar están sometidas a mayores cambios de temperatura y presentan mayor humedad que puede afectar a su efectividad. Además, acostumbramos a tener en ellas artefactos que son fuentes de calor (como pueden ser las estufas, los hornos, etc.), también poco recomendadas.
Por lo tanto, a la vez de guardar tus medicamentos evita estos espacios y recuerda encontrar una ubicación sin humedad, calor excesivo y luz directa.
Si hay menores en la casa, tengas presente guardar los medicamentos en un lugar de difícil acceso para ellos. Una buena opción puede ser un armario cerrado y elevado libre de humedad, calor y luz directa.

REVISA PERIÓDICAMENTE LA CADUCIDAD
Para garantizar la seguridad en la presa de los medicamentos, cuando los tengamos en casa, también es importante revisar periódicamente su caducidad. Para hacerlo, tengas cura de guardar los medicamentos en su envase original y junto con su prospecto.
El envase y el prospecto tienen toda la información que necesitas consultar, además de la caducidad, aspectos como la composición, normas de uso, indicaciones, efectos adversos, etc. Al mismo tiempo, este envase original protege el medicamento de factores como la humedad, caídas accidentales, o el calor excesivo.
Además, conservarlos ayudará a evitar errores de medicación que pueden repercutir en tu bienestar y el de tu familia.
Por otro lado, nunca conserves medicinas caducadas, que ya no utilizas o que no sabes porque se toman. No las lances a la basura, pero, llévalas en su punto SIGRE de tu farmacia para garantizar el tratamiento de estos residuos de la manera más segura para las personas y el entorno.
BOTIQUÍN BÁSICO A CASA
Más allá de los medicamentos específicos para un tratamiento determinado, es conveniente que guardes en casa, un botiquín básico.
Incorpora a ella antipiréticos, analgésicos suaves, como paracetamol, ibuprofeno, y suero fisiológico estéril. También antiséptico para pequeñas heridas como solución yodada o clorhexidina en solución. Ten en casa también tiritas, esparadrapo, gasas estériles, tijeras, pinzas, crema para quemaduras, alguna crema con antihistamínico para picaduras o pequeñas reacciones alérgicas y la medicación básica de cada miembro de la casa si es que sufre alguna patología crónica o recurrente.
Es recomendable mantener una distribución que separe el material básico de cura, los medicamentos de uso más habituales y aquellos medicamentos que requieren de prescripción médica y responden a un tratamiento concreto. En el caso de pacientes con medicación crónica, recuerda que puedes preguntar tu farmacéutico sobre el Servicio de Dosificación Personalizada (SPD), por el cual a la farmacia te organizarán tu medicación por días y presas para garantizar la correcta adherencia y la eficacia del tratamiento.